¡Ánimo Michael!

Todavía no habíamos escrito nada sobre el accidente de Michael Schumacher. El respeto y admiración por el mejor piloto de la historia de la Fórmula 1 impedía que las palabras saliesen hasta ver como evolucionaba su Gran Premio más difícil, el de la vida.

Los primeros momentos tras el accidente fueron muy confusos. Tanto es así que muchos medios de comunicación ya tenían preparada una noticia de urgencia en caso de una posible defunción. Pero Michael no es así. El Kaiser lucha y lucha hasta conseguir el objetivo.

accidente schumacher

Fuente: Mundo Deportivo

Y en esta ocasión, el título está más cerca. De momento ya ha conseguido ganar dos carreras. La primera fue, precisamente, en la primera semana, donde logró superar el crítico estado en el que se encontraba. La segunda, la pasada semana, cuando el equipo médico decidió que, poco a poco, irían sacándole del coma, comenzando por reducir la sedación.

Pese a esta buena noticia, el proceso no será fácil. Todo lo contrario. Será complicado y largo, aunque el temor por su vida cada vez es menor, aunque, ni micho menos, ha desaparecido por completo.

Otra de las grandes noticias nos el pasado jueves cuando personal médico afirmó que el siete veces campeón del mundo de Fórmula 1 parpadeó, lo que da esperanzas a los médicos de poder despertarle lo antes posible.

Pase lo que pase, lo que está claro es que ya no volveremos a ver al “Schumi” de siempre. Un campeón que ha dejado huella allá por donde ha ido, en pilotos, mecánicos y aficionados. Tal es así que las muestras de cariño se multiplican día tras día. Una muestra de ello es las constantes visitas y los mensajes diarios de ánimo que mandan desde las escuderías de Ferrari y Mercedes. Aunque, sin duda, lo más destacable ha sido el gesto de Felipe Massa. El brasileño fue compañero de Schumacher en Ferrari, y en el año de su estreno en Williams ha decidido llevar en el casco el nombre del alemán. Un gesto que muestra lo que ha significado Michael para el ex de Ferrari.

Las primeras cartas sobre la mesa

El Mundial 2013 de Fórmula 1 pasará a la historia como el año en el que Sebastian Vettel pulverizó todos los récords habidos y por haber. Su superioridad fue aplastante, especialmente, en la segunda mitad del campeonato.

Una exhibición que permitió al resto de los equipos comenzar a preparar sus monoplazas para el 2014 con mucha antelación. El objetivo no era otro que acercarse a los Red Bull y poder plantear batalla. Un pensamiento que va más allá en las dos históricas escuderías, McLaren y Ferrari. Los británicos vivieron una aciaga temporada el año pasado, mientras que los italianos fueron salvados por un mágico y milagroso subcampeonato de Fernando Alonso, algo inexplicable dada la baja calidad de su monoplaza.

Ferrari F14t

De momento, y a la espera de conocer los resultados sobre la pista en los primeros entrenos, ya se han presentado los primeros monoplazas. Lo que más ha llamado la atención son los cambios en los morros de los coches. Todos se están intentando ajustar a la nueva reglamentación, pero hay algunos que atraen la mirada del espectador debido a su diseño. Son los casos del nuevo Williams y el nuevo McLaren.

Y como siempre cuando empiezan las presentaciones y la nueva temporada está a punto de encender el semáforo verde, las polémicas también saltan a la palestra. No sabemos si por falta de evolución o por miedo, desde Red Bull llevan tiempo tocando los motores a Ferrari. La escudería de la bebida energética está pidiendo un incremento en el peso mínimo del monoplaza, pero los italianos lo han rechazado. Y si no hay unanimidad, no hay cambios. Eso sí, de momento han conseguido un kilo de ampliación.

Viendo que por aquí el tema no prosperaba, giro en el asunto. El monoplaza que se quede como está, pero lo que si tiene que incrementar es el peso de los motores. Todo ello por las chispas que suelta, supuestamente, el nuevo motor turbo de Ferrari. Y eso que desde Red Bull aseguraban que no tenían miedo a este nuevo motor, pero lo cierto, es que las palabras no coinciden con los hechos.

El circo es la guerra

Hace apenas 15 días acababa la temporada de Fórmula 1. Un año sin emociones para el espectador en el que el alemán, Sebastian Vettel, se limitó a pulverizar un registro tras otro. Pero si, como dice el periodista Antonio Lobato, buscan emociones fuertes, prepárense para el año que nos espera.

Como decíamos aquí, tras el GP de Brasil había muchos pilotos que decían adiós a sus escuderías y empezaban a buscar asiento en otras. El cambio más mediático, por nombre y por escudería, es el fichaje de Kimi Raikkonen por Ferrari. El díscolo piloto vuelve a la escudería con la que fue campeón del mundo, y lo hace dando guerra. Ya aseguró que no llegaba para ayudar a Alonso a ser campeón, sino para serlo él. El Mundial, afirmaba, lo gana el mejor no el que se cree mejor.

Pues bien, en una entrevista a Marca el que fuese piloto de la escudería italiana, Mario Andretti, echaba más leña al fuego. Asegura que el fichaje de Kimi es un castigo a la actitud de Alonso y que viene para ganar, no para ayudar. Más tarde matizaba sus palabras diciendo que, pese a estos, la presencia de ambos en el equipo ayudará a que sean más competitivos.

raikkonen y alonso

Otro que se va dando guerra es el colombiano Pastor Maldonado. El agresivo piloto, tras un gran debut, hizo un año decepcionante con Williams que dejó de confiar en él quitándole el asiento. Sus buenas maneras el primer año y su dinero han hecho que Lotus confíe en él como sustituto de Kimi. A su llegada, Maldonado culpaba a Williams de su mal año, asegurando que es difícil competir si no hay coche para ello. No se quedaría sin respuesta. Desde Williams afirmaron que solo había llegado a Lotus por su dinero, no por sus posibilidades.

Algo de razón tienen en Williams cuando se habla de dinero. Y sino que se lo pregunten a Nico Hulkenberg. El alemán vuelve a Force India tras su gran año en Sauber. Considerado uno de los pilotos más talentosos de la parrilla, muchos hablaban de la posibilidad de que llegase a Ferrari o Red Bull, sin embargo, no tiene tantos patrocinadores detrás. Ni siquiera para llegar a Lotus o McLaren. Por ello, Hulkenberg afirma que con un gran coche estaría al nivel de los mejores, pero que sabe que en la Fórmula 1, más que el talento, manda el dinero.

Quedan meses para que empiece, pero la guerra ya ha empezado. La tranquilidad ya ha terminado. Calienten motores que este año habrá una batalla campal.