El enemigo en casa

Durante años hemos escuchado como los aficionados hablaban del “circo” de la Fórmula 1. La palabra nada tenía que ver con el espectáculo circense, sino por todo lo que movía alrededor. Pues bien, este año, visto lo visto, sí que nos referimos ha dicho espectáculo circense con esa palabra más que al mundo que rodea la competición.

Si tuviésemos que hablar de la Fórmula 1 este año en términos cinéfilos nos referiríamos a ella como “La casa de los líos”. Y es que este año el enemigo se encuentra en casa. En algunos casos por la lucha directa; en otros, el compañero se ha convertido en lo que, a nivel coloquial, llamaríamos un grano en el culo. Y sino, que pregunten a Vettel.

motorpasionf1

El tetracampeón alemán batió el año pasado todos los récords, pero este se le ha enquistado. El rendimiento de su coche es inferior y los Mercedes le han pasado por la derecha sin necesidad de usar siquiera el DRS. Pero a esto hay que unirle la aparición del australiano Daniel Ricciardo. En su primer año, el que fuese piloto de Toro Rosso es el único que ha podido hacer frente al dominio de los Mercedes y ha logrado ya tres victorias, la última de ellas en Spa. Sin embargo, Vettel aún tiene su casillero en blanco y son ya muchas las voces dentro de la escudería austriaca que hablan de relevo generacional.

Lo positivo es que, hasta ahora, Vettel no ha alzado la voz contra su compañero. No pueden decir lo mismo en Mercedes. La lucha por el Mundial entre sus dos pilotos ha provocado que las aguas sean convulsas. Bueno, convulsas dejaron de estar hace tiempo, ahora, directamente, es una guerra. Rosberg está ante una ocasión única de ganar el Mundial, y Hamilton, tras años de sufrimiento con coches muy lejanos a su calidad como piloto, vuelve a tener un monoplaza acorde a lo que merece. El último capítulo desató la guerra definitiva. El británico asegura que Rosberg reconoció que provocó el incidente que acabó con las opciones de victoria de Hamilton en Spa. Fue a propósito. Lewis ya ha pedido sanción interna, pero en Mercedes aseguran que ellos ponen el coche y que la conducción es cosa de ambos.  De aquí a final de temporada puede pasar cualquier cosa.

Más tranquilas son las cosas en Ferrari. En Bélgica, por primera vez, Kimi batió a Alonso. El finlandés se ha quejado a lo largo del año del rendimiento del coche, pero nunca ha mencionado al español.

Pero las guerras internas no solo se producen en los aspirantes al título. “Checo” Pérez-Hulkenberg o Button-Magnussen son otros de los enfrentamientos habituales entre compañeros. Lo cierto es que, en un circo como este, el enemigo se encuentra en casa.

El circo es la guerra

Hace apenas 15 días acababa la temporada de Fórmula 1. Un año sin emociones para el espectador en el que el alemán, Sebastian Vettel, se limitó a pulverizar un registro tras otro. Pero si, como dice el periodista Antonio Lobato, buscan emociones fuertes, prepárense para el año que nos espera.

Como decíamos aquí, tras el GP de Brasil había muchos pilotos que decían adiós a sus escuderías y empezaban a buscar asiento en otras. El cambio más mediático, por nombre y por escudería, es el fichaje de Kimi Raikkonen por Ferrari. El díscolo piloto vuelve a la escudería con la que fue campeón del mundo, y lo hace dando guerra. Ya aseguró que no llegaba para ayudar a Alonso a ser campeón, sino para serlo él. El Mundial, afirmaba, lo gana el mejor no el que se cree mejor.

Pues bien, en una entrevista a Marca el que fuese piloto de la escudería italiana, Mario Andretti, echaba más leña al fuego. Asegura que el fichaje de Kimi es un castigo a la actitud de Alonso y que viene para ganar, no para ayudar. Más tarde matizaba sus palabras diciendo que, pese a estos, la presencia de ambos en el equipo ayudará a que sean más competitivos.

raikkonen y alonso

Otro que se va dando guerra es el colombiano Pastor Maldonado. El agresivo piloto, tras un gran debut, hizo un año decepcionante con Williams que dejó de confiar en él quitándole el asiento. Sus buenas maneras el primer año y su dinero han hecho que Lotus confíe en él como sustituto de Kimi. A su llegada, Maldonado culpaba a Williams de su mal año, asegurando que es difícil competir si no hay coche para ello. No se quedaría sin respuesta. Desde Williams afirmaron que solo había llegado a Lotus por su dinero, no por sus posibilidades.

Algo de razón tienen en Williams cuando se habla de dinero. Y sino que se lo pregunten a Nico Hulkenberg. El alemán vuelve a Force India tras su gran año en Sauber. Considerado uno de los pilotos más talentosos de la parrilla, muchos hablaban de la posibilidad de que llegase a Ferrari o Red Bull, sin embargo, no tiene tantos patrocinadores detrás. Ni siquiera para llegar a Lotus o McLaren. Por ello, Hulkenberg afirma que con un gran coche estaría al nivel de los mejores, pero que sabe que en la Fórmula 1, más que el talento, manda el dinero.

Quedan meses para que empiece, pero la guerra ya ha empezado. La tranquilidad ya ha terminado. Calienten motores que este año habrá una batalla campal.